Localizada en la Iglesia de Ntra. Sra. del Soterraño, en su costado sur, forman un conjunto de espacios concatenados de planta rectangular, que se divide en tres espacios cuadrangulares: la capilla propiamente dicha (abierta a la nave lateral de la derecha), la sacristía y el camarín (en el centro, separados de la capilla por un ornamento retablo), y la escalera que conduce a este ultimo, se enmarca en el Barroco dieciochesco, relacionándose con un tipo de arquitectura muy usual en el norte de Italia. Según Madoz la capilla ya existía a finales del siglo XVI (1578). En cuanto a la construcción del retablo y camarín, y la consiguiente reforma de las capilla preexistente, se desarrollo a mediados del siglo XVIII.


La Capilla

Se accede a ella desde la nave lateral derecha de la iglesia, atravesando la verja de hierro, presentando una decoración geométrica. Reja que no llegaba hasta el dintel, con lo que posteriormente se amplio con el fin de que no quedara ningún tipo de abertura.

La capilla en si, es de forma cuadrada y esta cubierta por una cúpula gallonada por ocho gallones, estando tanto la cúpula como las pechinas sobre las que descansan ricamente decoradas con yeserías de elementos vegetales. Además, en el entablamento opuesto al retablo, por encima de la entrada, hay un angelito envuelto por decoración de hojarasca.

A parte del retablo, a sus lados se disponían dos altares con sus correspondientes retablos de madera tallada y dorada, que cobijaban las imágenes de la Virgen de los Dolores y San Juan Evangelista. Hoy día estos retablos se encuentran desaparecidos y las hornacinas albergan a la Virgen de la Amargura, a la izquierda, y a San Juan Evangelista a la derecha. En cuanto a las hornacinas en la que se encuentran las dos imágenes, están decoradas con pinturas al fresco, representándose en la de la Virgen de la Amargura motivos vegetales y la paloma del Espíritu Santo, y en la de San Juan Evangelista un arquitectura; estando ambas bordeadas por una escasa decoración escasa en yeserías.

La iluminación natural de la capilla procede de dos ventanas enfrentadas, una situada en la fachada principal de este conjunto y otra en el patio de la iglesia, destacando las vidrieras geométricas de varios colores que la forman y que restan luminosidad para fomentar el estado de recogimiento.

 

El Retablo

Situado entre la capilla y el espacio central formado por la sacristía y el camarín, esta precedido por un altar formado por una loza de mármol sobre cuatros soportes de cemento recubierto por columnas de madera precedentes de los antiguos retablos de la capilla. Su realización se enmarca durante la primera mitad del siglo XVIII. Es de madera tallada y colocado sobre un zócalo de mármol rojo. Consta de tres partes: banco, cuerpo y ático. En el banco se han utilizado dos tipos de soportes, los niños atlantes en los basamentos que soportan los estípites centrales y las repisasménsulas en los resaltos de los extremos, además se disponen dos puertas laterales por las que se accede a la sacristía, decoradas con una fuente en el centro. Además, en el centro del banco hay un sagrario y un manifestador de estilo neoclásico que cobija al Niño Jesús de Praga. El cuerpo se divide en tres calles por medio de estípites, la central con una hornacina de medio punto donde se expone la Imagen de Jesús Nazareno para su veneración desde la capilla y comunica con el camarín, y las laterales con hornacinas coronadas por dosel que cobijan a imágenes de San Antón (a la derecha) y San Blas (a la izquierda), utilizándose estípites como soporte para estructurar el cuerpo principal.

Por ultimo el ático esta formado por una hornacina central, que actualmente sirve de marco a una cruz, coronada por una cartela de hojarasca, y enmarcada por dos escudos, el de los condes de Feria (a la izquierda) y el de los Varo (a la derecha); a los lados motivos ornamentales formando roleos y cabezas de ángeles, y marcando el eje de las calles laterales dos figuras, la Fe y la Caridad.

En 1999 se realizo un proceso de limpieza, exterminio de parásitos y restauración parcial de varias de sus partes, al igual que un proceso de fijación. Restauración realizada por Antonio Urbano Albala, Andrés Cañadillas Blanco y Sergio Valle Llamas.



La Sacristía y el Camarín.

El camarín propiamente dicho se levanta sobre un espacio cuadrado que sirve de sacristía, de área de servicios y de sala de exposición y venta de objetos relacionados con la Imagen. En ella se sitúa la puerta de acceso desde la calle, por lo que presenta una entrada independiente a la Iglesia.

En el centro, sobre un zócalo marmóreo, se levanta un haz de cuatro columnas rojas de mármol de Cabra, de cuyo coronamiento parten a modo de palmera los ocho arcos fajones que dividen la bóveda en ocho lunetos, situándose en sus ángulos pechinas de tipo mudéjar.

Para subir al camarín se utiliza una escalera de tipo imperial formada por una doble hilera de escalones que se funden en un descansillo, del que arrancan otra serie de peldaños que llevan a las puertas de este. Se cubre mediante una bóveda vaída escasamente decorada, aunque presenta un medallón en cada uno de sus cuatro lados que enmarcan una letra (SPQR) envuelta por una decoración vegetal.

El camarín donde se sitúa Jesús Nazareno en su centro, tiene planta cuadrada que se convierte en espacio octogonal gracias a la colocación en los ángulos del cuadrado cuatro bóvedas semicónicas, ornamentadas con un águila en su base, y para enmarcar los ángulos del octogono se han utilizado columnas repisa que soportan a los Cuatro Evangelistas y a los Padres de la Iglesia.


 

 

Evangelistas

 

Padres de la Iglesia


Cuatro de los lados del octogono se han decorado con marcos de talla flanqueados por estípites, en cuyo centro se han dispuesto marcos de madera dorados con lienzos que representa la cabeza de San Juan Bautista, San Pablo, La Dolorosa y Ecce Homo. Los otros cuatro lados coinciden con embocaduras, excepto uno donde hay colocado un lienzo en el que representa a Jesús Crucificado.

 

San Juan BautistaSan PabloLa DolorosaEcce Homo

 

Por encima de la puerta y por la embocadura del retablo se han dispuesto dos relieves en madera tallada y policromada, uno que representa Dios Padre y otro al Espíritu Santo. Todo el conjunto se encuentra cubierto por una decoración de yeserías blancas de motivos vegetales, envolviendo angelitos, racimos de frutas, cartelas, etc, igualmente de yeso.



 



 



 



 



La cúpula que cubre el recinto forma una magnifica estrella. Tiene una decoración a base de yeserias en lo que lo geométrico se mezcla con lo vegetal, todo ello realizado por una policromía en dorado, rojo y azul. En el inicio de cada nervio un angelito desnudo y con el cabello dorado, rodeado por elementos vegetales.